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El pie que recuerdo hasta hoy

Hace algún tiempo en la Patelería he conocido una pareja fantástica. Se puede decir que me he deshecho al conocerles. Si alguien se puede imaginar una Díosa y un feliz sumiso que tienen una relación feliz basada en BDSM son ellos. En carne y hueso. No, no hay que irse a Estados Unidos, a Inglaterra. Ellos viven aquí en Madrid y enseñan que se puede. Que los sueños a veces se hacen realidad.

Tuve incluso la suerte de besar el Pie de la Dama. La vi y desde minuto uno sabía que besar su Pie precioso sería algo grande, algo que deseaba cada parte de mi cuerpo. Cada parte. Tarde bastante reuniendo dentro de mi las fuerzas y al final temblando y en voz baja le pregunte:

  • ¿Puedo pedirle una cosa?
  • Depende – respondió
  • ¿Puedo besar su pie? – pregunte, con una sequedad en la boca.
  • Claro, me gusta cuando me besan los pies – respondió

No se si es descriptible lo que sentí en este momento, segundos de felicidad, entre oír, “claro” y acercarme a su pie y besar. ¿Sabes que es felicidad? – Es eso. Hasta hoy lo recuerdo y quiero llorar de felicidad.

El Pie vestido en un zapato impresionante, imponente, el Pie que olía a frescor de piel de una Diosa. No la Diosa de los cuentos, no de libros, no de pelis – la Diosa Real y real.

Esa Diosa tiene un sumiso y este sumiso tiene su Diosa – y los dos lo pueden vivir, sentir. Los dos se tienen, los dos se respetan y los dos se complementan. Eso se llama SUERTE. Suerte para vosotros y espero que un día me concedas una entrevista para este blog.

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Written by Sumiso UC

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